Opinión

ANTE TODA LA BARAHÚNDA POLÍTICA ¿QUÉ DICE PEPE?

Por Edgar Hernández*

@LíneaCaliente

Habría que remitirse a junio del 2024 luego de la victoria de Morena donde de manera sorprendente se oficializa un triunfo no creíble por la desproporción numérica donde en candidato Pepe Yunes perdía por más de un millón de votos.

Estaba más que claro el juego sucio, incluida la compra del voto que alcanzó los 10 mil pesos, la complicidad oficial del OPLE/INE en los resultados oficiales y la mano negra de “El Atarantado” al abrir las puertas a una significativa violencia e intimidación de parte del crimen organizado.

Con la derrota a cuestas es que la oposición partidaria se replantea el juego.

Pepe Yunes, quien venía de una anterior derrota, la de 2018 producto del “efecto Peje” decide retomar el juego en circunstancias diferentes.

En primer término fijarse nuevas reglas a partir del propio juego sucio de Morena.

Así se daría el primer paso aprovechando en paralelo sus casi 30 años de ir y venir por los 212 municipios llevando con orgullo el hecho de que ningún cargo fue por nombramiento o parte de gabinete alguno desde su inició en la política, sino todo por elección ciudadana.

Así ganó, 28 años atrás, la alcaldía de Perote. Luego 9 más veces como diputado local, senador y diputado federal.

Ello lo llevaría a una segunda etapa, la de participar, pero con un ingrediente adicional, ser un aspirante ciudadano al que se abracen Movimiento Ciudadano, el PAN y el PRI, así como los nuevos partidos “Somos”, que aglutina a la izquierda, y Alianza Generacional de Héctor Yunes.

La idea central, más que ir por el siguiente cargo de elección popular por la vía de una diputación local o federal como paso previo a la gubernamental, sería fijarse como meta ayudar a por lo menos a una decena de aspirantes a llegar al Congreso para arrebatar a Morena la mayoría calificada. Luego, construir una oposición a partir de los liderazgos naturales, que no respondan a intereses sectarios y que, a la buena, garanticen la victoria de la coalición.

Esa sería una manera de participación democrática y no a partir de cuotas de poder.

De acuerdo al convencimiento de Pepe, si de un proceso de selección de líderes naturales emerge la opción para que juegue -no él, sino el mejor calificado en el proceso del año próximo- se sumará, apoyará y será el primer promotor del voto en favor de ese personaje,

Sin embargo, si ese prospecto no emerge y el prestigio y arrastre de Pepe persiste serán los partidos opositores y la ciudadanía las que lo abanderen, siempre y cuando sea a través de un sondeo o encuesta.

Desde luego que hay temas y matices por superar.

Dante quiere jugar solo con movimiento naranja; el PAN le hace fuchi al PRI; el PRI solito desaparecería el año próximo y para el partido “Somos” y Héctor Yunes las que manden serán las encuestas.

A vistas ya mismo se ve a Pepe creciendo, sumando -ya se echó a la bolsa a amplias zonas marginadas y al sector campesino, está en diálogo con el sector empresarial, tiene bajo vigilancia al popular a través de la CNOP y con los líderes nacionales del PRI -como Alito y Beltrones, al igual que con Madrazo y Guadalupe Acosta Naranjo- ha tenido encuentros para blindar la elección del 2030.

Y en eso de blindar ya se trabaja para tomar todas las providencias, la mas importante es atajar el fraude electoral.

Y es que si bien no se puede evitar la compra del voto se apelará al voto secreto y que los no votantes -como lo son la clase media-media media y alta- acudan a las urnas.

Que el día de la votación sea uno de alegría y no de tristeza o el ¡Ya nos volvieron a chingar!

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismos

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