SABORES DEL MUNDO: GALLETAS GHRIBA
Agencia Reforma
Ciudad de México, 16 agosto 2026.- Esta galleta de mantequilla y almendra que se derrite en tu boca y combina bien con café o té es una estrella de la repostería marroquí.
Galletas Ghriba Bahla
Aunque en Marruecos las sirven en ocasiones especiales, como bodas o fiestas, también son el final perfecto de una cena y se sirven acompañadas de café árabe o del clásico té de menta. Se conocen como ghriba bahla o ghoriba por las grietas que se forman cuando las hornean.
Y es que ghriba significa «extraña» o «misteriosa» y bahla se traduce como «tonta». Una leyenda dice que se usaron esas palabras por la imperfección de las galletas hechas a mano. Otra dice que esta preparación fue conocida cuando los andaluces huyeron de España y llegaron a Marruecos, por lo que era la forma en la que la gente local veía a los extranjeros.
Estas galletas se preparan en el Magreb, subregión al norte de África que incluye Marruecos, Argelia, Túnez, Libia y Mauritania, y en Egipto. Por lo tanto, hay muchas variantes, ingredientes, formas de prepararlas y nombres.
Origen
Las ghriba bahla son consideradas «shortbread», que son las galletas de mantequilla tradicionales de Escocia. De acuerdo con Catherine Hanger, en su libro «Morocco: World Food» (Marruecos: Gastronomía mundial), las primeras versiones de estas galletas en Oriente Medio eran similares a los bizcochos o galletas simples y se elaboraban con una parte de azúcar, dos de grasa y tres de harina.
En Escocia aparecieron alrededor del siglo 12 y si no llegaron de un lugar a otro, su historia y preparación es similar. Su origen también se ha relacionado con España, donde el antecedente serían los polvorones. Lo cierto es que después llegaron a América, donde también son muy preparadas y consumidas.
Sin embargo, las de Marruecos son más festivas y se les agregan sabores adicionales, como agua de rosas, almendras y pistaches. Además, la masa es de textura más seca para que la consistencia sea quebradiza y arenosa.
Ingredientes
Preparación
10
PORCIONES
30 MINUTOS
MEDIA
Precalentar el horno a 180 °C.
Triturar las almendras tostadas hasta obtener una textura fina. Reservar.
En un bowl grande, mezclar la harina, el polvo para hornear, la canela y la sal.
Añadir la mezcla de almendras y azúcar, la mantequilla y el aceite.
Trabajar la masa con las manos hasta que esté bien integrada y suave.
Cubrir la masa con film transparente y dejar reposar durante 2 horas. Esto ayuda a desarrollar la textura.
Formar pequeñas bolas con la masa y colocar en una charola para hornear.
Hornear durante 15 minutos o hasta que las galletas tengan grietas. Deben quedar ligeramente doradas y un poco firmes al tacto.
Sacar, dejar enfriar y disfrutar.
TIP. Puedes poner una almendra entera, de preferencia, en cada galleta antes de que se enfríen.
