Mundo

MUERE LA ACTIVISTA DOLORES HUERTA

Los Ángeles, EU 28 octubre 2026.- La líder sindical estadounidense y activista por los derechos civiles Dolores Huerta, cuyo trabajo junto a César Chávez transformó la vida de trabajadores migrantes, murió a los 96 años, informó su familia ayer.

Huerta fue vicepresidenta durante cuatro décadas del United Farm Workers, el sindicato que fundó junto a Chávez, donde organizó huelgas y paros que permitieron mejorar las condiciones laborales de millones de hombres y mujeres que trabajan en los campos de Estados Unidos.

«Nos entristece profundamente anunciar que nuestra amada madre, Dolores Huerta, falleció a la edad de 96 años», señaló su familia en un comunicado.

«Sabemos que muchos de ustedes alrededor del mundo comparten nuestro duelo, y en los próximos días estaremos dando a conocer los planes para reconocer y celebrar su increíble vida y legado», añadió.

Erik Olvera, portavoz de su familia, informó que Huerta murió de cáncer por la mañana, rodeada de sus seres queridos.

Huerta nació en 1930 en Dawson, Nuevo México. Su padre era minero y activista sindical, y llegó a ser elegido miembro de la legislatura estatal. Tras el divorcio de sus padres, su madre se mudó con ella y sus hermanos a California.

Inmersa en un crisol de familias trabajadoras mexicanas, filipinas, afroamericanas, japonesas y chinas, Huerta aprendió de su madre sobre la independencia, la compasión y el activismo.

La activista daba clases en una escuela primaria en el valle agrícola de San Joaquín cuando se sintió frustrada por la pobreza de sus alumnos y decidió responder a otra vocación.

«No soportaba ver a los niños llegar a clase con hambre y sin zapatos», dijo en un documental de PBS de 2017. «Pensaba que podía hacer más organizando a los trabajadores agrícolas que intentando enseñar a sus hijos hambrientos».

En la década de 1960, Huerta asumió junto a Chávez el liderazgo del movimiento de trabajadores agrícolas de Estados Unidos. Por entonces criaba a siete hijos, mientras atravesaba un proceso de divorcio.

Aunque ella era la principal organizadora del sindicato, Chávez era su líder carismático y la figura pública que se convirtió en un ícono para generaciones de la izquierda, incluso después de su muerte en 1993.

OSCURO SECRETO

Pero esa fama y la aparente estrecha relación entre ambos ocultaban un oscuro secreto que salió a la luz este año, cuando Huerta afirmó haber sido una de varias mujeres a las que Chávez había violado. En su caso, las agresiones dieron lugar a dos embarazos.

«La primera vez no sentí que pudiera decir que no porque era alguien a quien yo admiraba, mi jefe y el líder del movimiento al que ya había dedicado años de mi vida», dijo al diario The New York Times, que publicó la primicia.

«La segunda vez fui forzada, en contra de mi voluntad, y en un entorno en el que me sentía atrapada», agregó.

Huerta siguió siendo una figura galvanizadora de la izquierda estadounidense hasta pasados sus 90 años.

Ayudó a organizar la respuesta de los trabajadores migrantes frente a las redadas migratorias impulsadas por el Presidente Donald Trump, en las que agentes federales enmascarados detuvieron a trabajadores agrícolas en los campos.

«La gente se está acercando porque quiere hacer algo», aseguró durante una entrevista realizada en julio de 2025 en la sede de la Fundación Dolores Huerta en Bakersfield, un centro agrícola del valle central de California.

«Tenemos que ser mucho más activos, porque lo que está pasando ahora es enorme. Lo comparo con lo que sucedía en Alemania antes de que Hitler llegara al poder», afirmó.

Incluso, apenas unos días después de la primera investidura de Trump, Huerta expresó su preocupación por el auge de los llamados grupos de la derecha alternativa.

«No podemos sobrevivir como nación, como democracia, si continuamos con el racismo, el sexismo y la homofobia, con la militarización que tenemos en nuestra sociedad», declaró en 2017.

«LO MEJOR DE NOSOTROS»

El Gobernador de California, Gavin Newsom, ordenó ayer que las banderas del estado se izaran a media asta.

«Dolores representaba lo mejor de nosotros», estimó el demócrata, en un comunicado publicado en inglés y en español.

«Su legado no reside sólo en lo que logró, sino también en las personas que siguen sus pasos y continúan creando un mundo mejor», añadió Newsom, considerado un posible candidato demócrata a las presidenciales de 2028.

Nancy Pelosi, la ex líder de los demócratas en el Congreso, subrayó que la sindicalista «inspiró a generaciones de estadounidenses a creer en el poder de la acción colectiva».

El ex Presidente Bill Clinton la elogió como una «querida amiga» y una «defensora inquebrantable de los trabajadores estadounidenses».

Durante décadas de vida pública, Huerta se codeó con algunas de las personas más influyentes de Estados Unidos.

Esta madre de 11 hijos también se sumó a la lucha por el derecho al aborto junto a Angela Davis y Gloria Steinem.

En 1968, se hallaba junto al aspirante presidencial demócrata Robert F. Kennedy, hermano del asesinado ex Presidente John F. Kennedy, apenas unos minutos antes de que lo mataran a tiros.

Además, fue ella quien acuñó el eslogan «Sí se puede» en las manifestaciones campesinas en California, antes de que décadas más tarde Barack Obama lo adaptara como «Yes, we can» para conquistar la Casa Blanca en 2008.

«Michelle y yo estamos pensando en la familia de Dolores, en las personas cuyas vidas ella cambió y en todos los que encontraron inspiración en su ejemplo», dijo el ex Presidente en un comunicado en las redes sociales.

En 2012, el entonces Mandatario demócrata la condecoró con la Medalla Presidencial de la Libertad, la máxima condecoración civil que otorga el Gobierno de Estados Unidos. Cuando el entonces Presidente Barack Obama le otorgó la medalla, elogió a Huerta como una líder tenaz.

Aseguró que ella fue muy amable cuando él le robó su eslogan para su campaña de 2008.

«Me alegra que me haya dejado salir impune… porque Dolores no se anda con rodeos», bromeó Obama.

La determinación de Huerta la consagró en la historia como una de las líderes sindicales, íconos de los derechos civiles y activistas feministas más influyentes del país.

Comparte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *