LÍDER COMUNITARIO DE GUERRERO ES PROCESADO
Vinculan a proceso con prisión preventiva a Jesús Plácido Galindo, dirigente del CIPOG-EZ; como presunto responsable del homicidio de un indígena náhuatl del municipio de Chilapa.
La vinculación del originario de Ecatepec, Estado de México, ocurre tras meses de violencia y desplazamiento forzado en la Montaña Baja de Guerrero; autoridades ministeriales sostienen que responde a una investigación por un asesinato de 2021.
Jesús Plácido Galindo, dirigente del Concejo Indígena y Popular de Guerrero-Emiliano Zapata (CIPOG-EZ), fue detenido la tarde del viernes 17 de julio en un retén militar en el municipio de San Marcos, en la Costa Chica de Guerrero.
Horas después, un comunicado conjunto de la Fiscalía General del Estado de Guerrero y la Secretaría de la Defensa Nacional informó que se le imputa el delito de homicidio calificado en agravio de José Pablo Xanteco Bartolo, integrante de una comunidad indígena náhuatl asesinado el 30 de octubre de 2021. La dependencia añadió que reportes de inteligencia lo asocian con los grupos criminales «Los Rojos» y el «Cártel de la Sierra», conocido como «Los Tlacos», y lo relacionan con hechos de violencia en el corredor Chilapa–José Joaquín de Herrera.
La detención ocurre en una región marcada por meses de crisis de seguridad. Desde el 6 de mayo, comunidades como Tula, Xicotlán, Acahuehuetlán y Alcozacán, en el municipio de Chilapa de Álvarez, sufrieron ataques armados que las propias comunidades atribuyeron al grupo criminal «Los Ardillos», obligando a familias enteras a abandonar sus casas.
En recorridos por la zona durante la incursión armada en el corredor Chilapa–Hueycantenango, se recogieron testimonios de pobladores —cuyas identidades se reservan por seguridad— que atribuyen a Jesús Plácido Galindo responsabilidad en la violencia. Afirman que utilizó a grupos armados para disputar territorio en favor de un grupo específico y manipuló a la opinión pública a través de videos circulados en redes sociales sobre el desplazamiento de “miles de personas”. Su vinculación y actos generó que en los pasados meses, la Unidad de Inteligencia Financiera suspendiera sus cuentas bancarias. “La población tiene miedo”, manifestó la fuente.
Los señalamientos se acreditaron ante un juez, y queda en duda el papel de Plácido Galindo como luchador social en una región donde las fronteras entre autodefensa comunitaria, movilización indígena y disputa criminal por el territorio se han vuelto cada vez más difusas.
Mientras, tanto quienes exigen que sea investigado a fondo como quienes denuncian una detención arbitraria coinciden en un punto: que el caso se resuelva con transparencia y conforme a derecho.
