LA TRAGEDIA QUE ENSOMBRECIÓ EL MARATÓN DE NUEVA YORK
Lo que debía ser una jornada de fiesta atlética y superación personal se convirtió en luto. Rachel Apa, de 24 años, perdió la vida tras desvanecerse en el kilómetro 38.6 del Maratón de Nueva York, a escasos tres kilómetros de cruzar la meta ubicada en Central Park.
El colapso ocurrió pasadas las 13:30 horas. A pesar de los primeros auxilios brindados en el trayecto por médicos que presenciaban la competencia y su posterior traslado al Centro Médico Mount Sinai, la joven falleció horas más tarde. Según los informes médicos iniciales proporcionados a la familia, el deceso se debió a un cuadro severo de rabdomiólisis, complicación grave asociada a la ruptura masiva de fibras musculares por exigencia física extrema.
Disciplina y rendimiento deportivo
Nativa de Pensilvania, Rachel poseía antecedentes de alto rendimiento. Durante sus años universitarios en Bucknell sobresalió en el hockey sobre césped compitiendo en la División I de la NCAA, logro que combinó con la obtención de la mención magna cum laude en Administración de Empresas. Actualmente compaginaba su rol profesional como ejecutiva en TE Connectivity con estudios de posgrado.
Una carrera con causa
Su decisión de debutar en la prueba madre de los 42 kilómetros no fue fortuita. Apa corría impulsada por una causa altruista: la recaudación de fondos a beneficio de la Parkinson’s Foundation. Con cada kilómetro buscaba rendir homenaje a la memoria de su abuelo, fallecido en 2022 por dicho padecimiento, a quien consideraba su gran mentor de vida.
Lo que inició como un tributo de amor filial y un desafío deportivo terminó de forma intempestiva en el emblemático parque neoyorquino, dejando una profunda huella en la comunidad atlética internacional.
