Opinión

LA DIPUTADA GUTIÉRREZ TIENE EN LA NÓMINA HASTA A LA NIETA

Por Edgar Hernández*

 @LíneaCaliente

Tras quedar al descubierto que la llamada verdulera del Congreso, Victoria Gutiérrez Pérez, tenía a su hija Nayeli Moreno en la nómina con 30 mil mensuales, ahora resulta que también la nieta cobra en el Congreso del estado como “Asesora legal” 26 mil.

Ello, sin embargo, a esta autollamada “luchadora social”, le vale.

Le da igual a esta, quien se presenta como “defensora de los derechos de las mujeres” que en los hechos sea una abusiva del poder contratada por su partido para desatar pleitos de barrio y mentadas de madre contra quien se oponga al mandato legislativo de Morena.

Es la misma que con su ignorancia enciclopédica se defiende, como el apestoso de Noroña, con gritos e insultos.

Que si el malo de la película es Héctor Yunes hay que creerle, que si la Luna es de queso y el mejor un destino para la venta de café veracruzano es Marte, hay que aplaudirle y que si es honesta hasta las naguas, no hay por qué dudarlo.

 Sin embargo, cuando se le comprobó que tenía a la hija Nayeli Moreno Gutiérrez, en la nómina con 30 mil del águila y viáticos libres y ante el reclamo opositor pretendió sumar a su bancada chaira en un frente común para echar pleito, sus pares simplemente se abrieron ante tan tosca maniobra nepotista.

Peor aun cuando trascendió que ahora hasta la nieta tiene metida en la nómina, que cobra piso a sus colaboradores y cercanos y que el poder y dinero le da hasta para contratar a una chamaca dispuesta por una generosa suma a acusar al diputado Héctor Yunes de violador.

Gutiérrez ve muchas caricaturas.

No consideró que echarse un pleito con Héctor es como ir voluntariamente a cavar su tumba a Palo Verde donde yacen los desaparecidos; es enfrentarse a quien lleva no menos de 50 años de fajador político, de adversario real y enemigo en serio, así como ser un hombre entrenado para la lucha cuerpo a cuerpo, desde luego, no tan literal con la diputada que no es precisamente una escultura viviente dispuesta para la lucha.

El tema de los moches y recomendados.

Ya desde el pasado mes de mayo trascendió ante la opinión pública que una excolaboradora acusó públicamente a Victoria -¿por qué la bautizaría su mamá con ese nombre?- de abuso laboral y exigirle parte de su salario.

Una denuncia difundida en redes sociales por María Isabel Fernández Saldaña, una mujer de 70 años, testifica que entregaba a la verdulera legislativa un moche del 40 por ciento de su percepción laboral.

En paralelo trascendió un video donde Víctor Manuel Jiménez Peto, jubilado de PEMEX llama a Nahle a que investigue lo de la adulta mayor arriba descrita “porque en su momento la hoy diputada Gutiérrez me lo hizo a mí también luego de hacerme firmar tres documentos en blanco por los cuales recibí dos mil pesos desconociendo el monto real asignado”.

Es el típico moche. Es la forma como trabaja esa pandilla morena.

La misma con la que establece complicidad con la diputada Dorheny García, una borrachita, media hermana de Cuitláhuac García que no atendió al compañero de farra por broncoaspiración, lo cual dio lugar a que el atarantado huyera a estudiar a Alemania en la era de Fidel Herrera.

En Victoria Gutiérrez, una analfabeta que llega al poder legislativo en el rebote de la tómbola, se esconde la vergonzosa realidad que vive Veracruz bajo el mandato de Rocío Nahle.

Es el movimiento de la incompetencia que habrá de marcar de una vez y para siempre una de las páginas más ominosas y amargas para Veracruz hoy en manos de cacalovers.

Tiempo al tiempo.

*Premio Nacional de Periodismo

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