Nacional

LA DEUDA ALCANZARÍA EL 60% DEL PIB ANTES DE 2030

Monterrey, NL 30 julio 2026.- La deuda bruta del sector público de México alcanzará el 58% del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre de 2026, un nivel superior al estimado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), de acuerdo con Banco Base.

 La institución financiera prevé además que este indicador rebase el 60% del PIB antes de que concluya el sexenio de la Presidenta Claudia Sheinbaum.

 Al cierre del primer trimestre del 2026, la deuda bruta del País representó el 56.9% del PIB, al ubicarse en 20 billones 156.5 mil millones de pesos, el mayor saldo nominal registrado.

 Ante esto, Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Grupo Financiero Base, previó que a finales del 2027 podría recortarse la calificación crediticia.

 Anticipó que antes de que concluya el sexenio podría perderse el grado de inversión.

 «Recordemos que para volver a ganar el grado de inversión, costarán muchos años de confianza en México y de disminución del déficit, porque lo que hemos visto en otros países es que cuando pierden el grado de inversión es como si de repente ya se relajaran los gobiernos.

 «Entonces esto hace que el déficit y la deuda se incrementen todavía más, lo que alejaría todavía más a México de volver a ganar el grado de inversión», apuntó.

 EL NORTE publicó que Fitch Ratings podría degradar la calificación crediticia de México si observa una escalada significativa de la carga de la deuda y si el País «pierde» el rumbo de la consolidación fiscal.

 Advirtió que la perspectiva de la calificación del País, dependerá de la trayectoria del crecimiento económico y las finanzas públicas.

 De acuerdo con el análisis, en el 2018, año en que culminó el sexenio del ex Presidente Enrique Peña Nieto, la deuda bruta representó el 45.6% del PIB, porcentaje que aumentó a 54.1% cuando terminó el ex Presidente Andrés Manuel López Obrador, y al primer trimestre del 2026, en el actual Gobierno de la Presidenta Claudia Sheinbaum, representa el 54.1%.

 «Las agencias calificadoras habían dado a México el beneficio de la duda, pero las recientes modificaciones hacen evidente que hay preocupación sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas por la rigidez del gasto público y la incapacidad para alcanzar las metas de déficit fiscal», apuntó el análisis.

Comparte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *