INZUNZA SE AFERRA AL FUERO Y QUEDA SOLO
Ciudad de México 26 agosto 2026.- En la primera fila, casi al centro, el senador Enrique Inzunza era el primer senador que ocupaba su escaño.
En el tablero electrónico, el nombre del sinaloense también era el primero en el registro. ¿Qué hacía? Se ponía a leer, a la espera de que se alcanzara el quórum.
En varias sesiones se le vio con un libro del novelista italiano Roberto Saviano, el escritor que saltó a la fama con Gomorra, una obra con hechos verídicos que reseñaba las andanzas de la mafia…, y que a la postre le valió amenazas de muerte de los camorristas.
En la bancada de Morena se le tenía por un jurista respetado. De hecho, presidía la Comisión de Estudios Legislativos, una de las más importantes.
Casi cuatro meses después, los de Morena ya ni quieren ni verlo. El único que supo que Inzunza se iba a apartar del grupo fue el coordinador, Ignacio Mier.
«Nos agarró en curva. Hay un ambiente de sorpresa», contó un senador horas después del intempestivo anuncio que hizo el sinaloense, avisando que se iba a convertir en «senador independiente».
La última vez que se le vio en el Senado fue el miércoles 29 de abril, el día en que el Departamento de Justicia de Estados lo señaló a él como narco político, una imputación que también arrastró a su amigo, paisano y Gobernador Rubén Rocha Moya y a ocho funcionarios más, como narco político.
En un santiamén desapareció. Instalado en la biblioteca de su casa en Badiraguato, el senador aseguró con un video que se presentaría a los trabajos de la Comisión Permanente, pero terminó por recular. Inzunza ganaba tiempo con mensajes desafiantes.
Desde entonces, la bancada lo arropó. Lo defendía y argumentaba que no podía impedir que cobrara su dieta. Varias veces comunicó que se iba a apersonar en el salón de plenos. Pero se mantenía en su refugio de Badiraguato.
Luego vino un intempestivo acercamiento con el senador morenista Javier Corral, a quien recibió en un club deportivo de Culiacán.
«Tan no tengo nada que esconder que fui a verlo en un lugar público. Inzunza tampoco se anda escondiendo, incluso me compartió que está pensando acudir la próxima semana a votar en el periodo extraordinario de sesiones. Se quiere dar la apariencia de un hecho indebido; no lo es», alegó Corral Jurado.
A finales de junio, Inzunza apareció en una reunión de comisiones vía zoom.
Inzunza vio la posibilidad de apurar su retorno al Senado con el sainete que protagonizó el fin de semana pasado su amigo Rocha Moya, a quien de hecho fue a visitar a Palacio de Gobierno el día en que retornó el Gobernador.
Rocha habría de recular, forzado por Morena y por la Presidenta Sheinbaum, y se vio forzado a solicitar una nueva licencia.
A Inzunza se le descompusieron las cosas en un santiamén. Viajó de incógnito a la Ciudad de México y retornó el martes a Culiacán. Hubo quien aseguró que se le había visto en una librería del sur.
La Presidenta Sheinbaum se involucró y, desde la mañanera, tiró línea y sugirió que Inzunza debía solicitar licencia.
En un nuevo capítulo de la trama de la narco política, Enrique Inzunza decidió aferrarse al fuero…, aunque rompiera de facto con sus compañeros de escaño.
«Ahora ya está solo», resumió una fuente.
