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EL ROCK DE AVÁNDARO Y LIVE AID QUE CONTINÚA SIENDO OBSERVADO HOY

Guadalajara, Jalisco 13 julio 2026.- El Día Mundial del Rock abre una lectura sobre cómo el rock pasó del escenario a pantallas, archivos, documentales y festivales.

El 13 de julio se ha ganado fama de Día Mundial del Rock, aunque en realidad ningún organismo internacional lo reconoce de forma oficial. Su peso simbólico viene de otro lado: aquel día de 1985 se celebró Live Aid, el concierto benéfico que unió a Wembley, en Londres, con el JFK Stadium, en Filadelfia.

Lo que hizo memorable a ese evento no fueron solo las bandas que subieron al escenario, sino la manera en que el rock se transformó, de golpe, en un espectáculo televisado sin precedentes a escala mundial.

Según Wembley Stadium, Live Aid tuvo 16 horas de música en vivo, fue transmitido a más de mil millones de personas en 110 países y recaudó más de 100 millones de libras para aliviar la hambruna en África. Reuters, al revisar su aniversario 40 en julio de 2025, citó otra estimación de audiencia: alrededor de mil 500 millones de espectadores.

De escenario a pantalla

Esa escala permite leer el concierto como algo más que una jornada musical. Live Aid también mostró el peso de la imagen en la historia del rock: lo que se transmitió, se grabó y pudo volver a verse. Desde entonces, conciertos filmados, documentales, archivos universitarios, videoclips y plataformas digitales han ayudado a conservar y discutir esa memoria, tanto desde eventos globales como desde escenas locales y relatos regionales.

Canon en disputa

En América Latina, esa relación entre música e imagen ha fijado ciertas versiones de una historia más amplia, no siempre sin fricciones. Un ejemplo reciente es Rompan Todo: La Historia del Rock en América Latina, miniserie documental estrenada por Netflix en 2020 y presentada como un recorrido de cinco décadas por el género, con Soda Stereo, Café Tacvba y Aterciopelados entre sus nombres centrales.

La serie presentó a públicos de la plataforma una historia atravesada por dictaduras, represión, movimientos juveniles, industria musical y MTV Latino. Al mismo tiempo, abrió una discusión sobre el canon: qué países tienen más protagonismo, qué escenas quedan al margen y qué voces alcanzan espacio dentro del relato.

En entrevista con Los Angeles Times, el director Picky Talarico explicó que el equipo decidió qué historia quería contar. Nicolás Entel, productor ejecutivo del proyecto, señaló en la misma entrevista que no fue una «curadoría matemática», sino un documental construido desde el punto de vista de sus organizadores.

Medios como El País cuestionaron el peso dominante de México y Argentina en la serie, así como ausencias de otras escenas nacionales y de protagonistas indígenas y afrodescendientes.

La crítica toca un punto de fondo porque todo documental elige qué historia contar y qué dejar fuera.

Avándaro en imágenes

En México, Avándaro muestra cómo una escena de rock también puede sobrevivir en imágenes. El Festival de Rock y Ruedas se realizó el 11 y 12 de septiembre de 1971, en un contexto marcado por la agitación posterior a 1968 y al Halconazo.

La Filmoteca de la Universidad Nacional Autónoma de México incluye Avándaro, documental de Alfredo Gurrola realizado ese año, dentro de Arcadia, en la sección Archivo Vivo de la Filmoteca.

La Filmoteca ubica la asistencia al evento por encima de los 250 mil jóvenes, mientras que Gaceta UNAM ha referido que llegaron unos 300 mil, pese a que se esperaban entre 20 mil y 60 mil. Esa publicación también ha señalado el efecto posterior del festival: satanización mediática, temor de las autoridades y desplazamiento del rock mexicano hacia circuitos menos visibles, como los hoyos fonky.

El documental de Gurrola mantuvo viva la memoria de Avándaro en circuitos superocheros, en años de censura y exclusión mediática para el rock mexicano. Revista de la Universidad ha señalado que el súper 8mm acompañó al rock mexicano en ese periodo y que algunos de los mejores registros del festival se hicieron con ese formato.

Guadalajara mira el rock

En Guadalajara, el vínculo entre música y pantalla aparece en Son de Cine In-Edit, sección del Festival Internacional de Cine en Guadalajara dedicada al cruce entre música y lenguaje audiovisual. El FICG la presenta como una programación curada en colaboración con In-Edit, festival internacional de cine documental musical de Barcelona.

La relación también tuvo una escala propia en 2023, cuando Guadalajara fue sede de la primera edición de In-Edit México, con documentales, conciertos y clases magistrales en espacios como Guanamor Teatro Studio, C3 Stage, Auditorio Telmex y Cineteca FICG.

Archivos dispersos

Fuera de esos circuitos también existen registros de circulación más irregular. Entre los materiales disponibles en plataformas digitales están BACK, Un Recorrido por el Rock Tapatío de los 70s (2006); La Revo: Sing a Song of Love (2019), sobre La Revolución de Emiliano Zapata; Guadalajara 25 Años de Rock (2006) y Con el Alma en una Pieza: La Leyenda de El Personal (2015), sobre una de las bandas más representativas del rock tapatío, entre otros.

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