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ACTORES, RÉPLICAS Y SINTÉTICOS: EL ENFRENTAMIENTO CON LA IA

Guadalajara, Jalisco 16 julio 2026.- De ‘Aquí’ a ‘El Brutalista’, la IA interviene actuaciones y obliga a precisar quién autoriza, cobra y reutiliza voces e imágenes.

Tilly abre el debate

Tilly Norwood, personaje generado con inteligencia artificial por Xicoia, división del estudio británico Particle6, apareció en 2025 en el sketch AI Commissioner y después en clips promocionales.

El 6 de julio, Particle6 anunció que encabezará Misaligned, su primer largometraje, una comedia dramática todavía en desarrollo.

La compañía presenta el proyecto como una producción híbrida, realizada por profesionales de cine y televisión junto con especialistas en IA.

En una entrevista publicada por Variety en noviembre de 2025, Eline van der Velden, fundadora de Particle6 y creadora de Tilly, defendió que estas herramientas pueden generar puestos de trabajo y anticipó la realización de películas completamente producidas con IA que, según su pronóstico, el público no podrá distinguir de otras obras audiovisuales.

El Sindicato de Actores de Cine-Federación Estadounidense de Artistas de Radio y Televisión (SAG-AFTRA) rechaza que Tilly sea llamada actriz y sostiene que el programa utilizado para crearla se entrenó con trabajo de intérpretes sin permiso ni compensación.

En sus preguntas frecuentes, Particle6 asegura como política general que no emplea propiedad intelectual, obras o datos ajenos sin autorización y pago, pero sus páginas públicas no detallan qué modelos ni materiales utilizó específicamente para generar al personaje.

Una actuación dividida

Un doble puede realizar la ejecución corporal de una escena; un intérprete de doblaje, aportar otra voz; y la captura de movimiento, registrar movimientos corporales o faciales para trasladarlos a un personaje digital.

En los dos casos siguientes, la intervención se concentra en componentes distintos: el rostro y la pronunciación.

En Aquí (2025), de Robert Zemeckis, Tom Hanks y Robin Wright interpretaron a sus personajes en distintas edades. Metaphysic entrenó modelos personalizados de aprendizaje automático con fotogramas de películas anteriores de ambos actores.

Durante el rodaje, el equipo comparaba en dos monitores la toma original y la versión que mostraba el rostro con la edad requerida. Es decir, la transformación se aplicaba casi en tiempo real sobre las interpretaciones corporales y vocales de Hanks y Wright.

En El Brutalista (2024), Adrien Brody y Felicity Jones trabajaron durante meses con una asesora de acento para interpretar sus diálogos en húngaro. En posproducción, el editor Dávid Jancsó, hablante nativo del idioma, grabó vocales, letras y otros sonidos que todavía requerían corrección. Respeecher permitió incorporar esas pronunciaciones a las voces de los actores sin reemplazar por completo sus grabaciones.

Jancsó reconoció que buena parte del diálogo en húngaro contiene fragmentos de su propia voz, mientras que el director de la película, Brady Corbet, sostuvo que el proceso se limitó a sonidos específicos del húngaro y que no modificó los diálogos en inglés.

Réplicas y sintéticos

SAG-AFTRA distingue entre réplica digital y personaje sintético.

La primera reproduce la voz o la apariencia reconocible de una persona: puede ser el rostro de un actor colocado sobre el cuerpo de un doble o un modelo de voz capaz de generar una frase nueva.

El sintético se crea con IA generativa para ocupar un papel sin contratar a un intérprete humano; debe parecer una persona real, pero no corresponder a alguien identificable ni utilizar una voz humana.

El acuerdo de cine y televisión ratificado en 2026 protege también las réplicas creadas sin escaneo corporal. Si la producción construye una versión digital del actor con imágenes del rodaje, se considera derivada de ese trabajo y queda sujeta al convenio.

También contempla las réplicas que ya existían antes de la producción y que el estudio no creó, como una versión digital desarrollada previamente por el propio intérprete. Para determinados usos, establece un pago mínimo equivalente a la tarifa diaria de un actor, además de pagos posteriores -conocidos como residuales- cuando la actuación generada habría dado ese mismo derecho si la hubiera realizado una persona.

El uso de un sintético en una producción cubierta exige aviso y negociación con el sindicato. Los productores acordaron favorecer las actuaciones humanas y declararon que no prevén emplear estas figuras en papeles humanos, salvo que aporten un valor adicional significativo frente a una réplica digital.

Cuando una réplica hace decir al actor algo que nunca grabó o lo coloca en una escena que no interpretó, el convenio exige detallar el uso, obtener su consentimiento y establecer condiciones de pago, seguridad, transferencia y reutilización.

México fija condiciones

México publicó el 14 de mayo de 2026 una reforma que entró en vigor al día siguiente.

El artículo 87 de la Ley Federal del Derecho de Autor exige consentimiento expreso para usar la imagen -incluida la voz- de artistas intérpretes o ejecutantes y sus personajes, también cuando el resultado se genere mediante inteligencia artificial. Si hubo una remuneración específica, cualquier uso distinto de los fines y modalidades pactados requiere nueva autorización y pago.

El artículo 118 reconoce además el derecho de los intérpretes a autorizar o prohibir que la IA suplante sus actuaciones, genere clones de interpretaciones o simule su voz de manera identificable.

Para las obras audiovisuales, el artículo 121 añade una condición concreta: la clonación o suplantación de voz o imagen debe acordarse previamente y por escrito entre el artista y el productor.

La Ley Federal del Trabajo incorporó, por su parte, el artículo 305 Bis, que obliga a especificar en los contratos laborales las condiciones y la remuneración por utilizar la imagen o voz mediante IA u otra tecnología.

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