Opinión

RENDICIÓN DE CUENTAS O LA JEFA DE CAMARILLA EN CAMPAÑA

“Quien gobierna desde la prepotencia

 confunde el poder temporal con la infalibilidad”.

Anónimo

Los cálculos de la 4T son claramente autocomplacientes. Están satisfechos de su actuar y muy elevados de la opinión que tienen de sí mismos. Sin duda se sienten afianzados en sus controles y es por ello que dictan cátedra de desvergüenza y prepotencia. Ejemplos como los procesos internos para sus candidaturas para el proceso electoral del 2027, o la repetición hasta el cansancio de sus mantras de las anteriores campañas que actualmente se encuentran confrontados con la realidad y derrotados por ellos mismos con sus actos. Generar cada vez más rechazo y perder adeptos, no es algo que les preocupe o incomode.

Un marco ejemplar de lo anterior son los recorridos de “rendición de cuentas” que realiza la presidenta Sheinbaum por el país. Sus informes son en realidad mítines partidistas, pretexto ideal para hacer campaña y marcar el territorio con su agotado formato de “asambleas” informativas del país de las maravillas que no aparece por ningún lado, porque la realidad le escupe su sonriente rostro un día sí y otro también, endureciéndole el gesto, el tono de voz, su programada rutina de parabienes, convertida en una pantomima de desaciertos, ambigüedades, encubrimientos y discursos fársicos.

El abismo entre sus dichos y los hechos la evidencian a cada paso que da por el país, porque está empeñada en no comportarse como jefa de estado, sino como jefa de camarilla. Ella está para ocultar, para simular que todo va bien, como su partido lo ofreció. Ese es su mandato y no el desarrollo nacional de todos los mexicanos. Por eso no da importancia ni atiende el dolor o las carencias de millones, menos la incapacidad, la incompetencia o corrupción de sus colaboradores, porque lo que importa es llenar los actos y que se vea que convocan mucha gente, aunque vayan a la fuerza.

Generosas muestras para el anecdotario de la banalización, la prepotencia y la ignorancia de los gobiernos cuatroteros, son los festejos del mes patrio, donde también encontraron refugio, la indiferencia, el miedo y los enojos de una buena parte de la sociedad mexicana, harta de tanta mentira y malos resultados. Como insistir en confundirnos para que creamos que defender la soberanía nacional es igual a defender a los políticos indefendibles, principalmente los ligados al régimen, señalados por EUA como vinculados con el crimen organizado o con actos de corrupción para protegerlos.

Estamos comenzando oficialmente unos procesos electorales que no son respetados por este régimen autoritario, para el que no existen reglas y normas que les impidan hacer su voluntad para beneficiarse y mantenerse en el poder, de manera muy clara con la captura de los organismos electorales, la cancelación de contrapesos, la desaparición de la república y de la democracia.

Esta es la versión autocrática del grupo gobernante en nuestro México, sostenida por la connivencia con los poderes facticos que le acompañan y comparten el poder.  Avanzan avasallando sin contemplaciones cualquier posibilidad de derrota, insaciables de poder, obnubilados de ambiciones monetarias, vacíos de ética, de escrúpulos, de autocrítica, y de memoria.

Para muchos, según muchas encuestas, las jornadas del 2027 serán la confirmación del control morenista y sus aliados y la continuidad de su “exitoso” modelo. No obstante, y a pesar de una oposición partidaria que no despega, que no ilusiona a muchos, de manera soterrada puede estarse fraguando un momento electoral más complejo. Tal vez el choque entre la ensoñación cuatrotera y el enojo de los que no quieren continuar por esta terrible realidad del México populista.

DE LA BITÁCORA DE LA TÍA QUETA

En Veracruz, el “diálogo” de los intolerantes, de los prepotentes, se da con toletes y represión policial.

 mquim1962@hotmail.com

X: @mquim1962

Comparte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *