SANTIAGO TUXTLA, EL MAYOR SAQUEO DE SU HISTORIA
¡Huye la exedil Brianda Kristel con 133 millones!
Por Edgar Hernández*
@LíneaCaliente
Ya para que la Auditoría Superior de la Federación, ORFIS, la Comisión de Vigilancia del Congreso del estado y el propio SAT hayan detectado en Santiago Tuxtla presunto desfalco por más de 133 millones de pesos durante el gobierno prianista de Brianda Kristel Hernández Topete, que recién concluyó en Santiago Tuxtla, es que el asalto fue el despoblado.
Se llevó hasta las cucarachas.
Cuando llegó el alcalde entrante Noé Domínguez Cadena solo se encontró oficinas vacías, muebles desvencijados y archivos saqueados.
En la Tesorería no encontró un centavo para el pago del salario de los trabajadores, ni para la compra de utensilios de limpieza, simplemente todo estaba vacío.
De inmediato procedió a la recopilación del saldo desastroso heredado para presentarlo ante la Fiscalía anticorrupción donde ya hay 7 denuncias por diversos delitos cometidos por exfuncionarios públicos de la anterior administración municipal encabezados por Kristel.
El pobre de Noe también adelantó que procederá además de la penal, por la vía administrativa para buscar la inhabilitación de los ex integrantes de la Comisión de Hacienda Municipal.
Mientras la hoy legendaria Kristel fue vista por última vez el pasado diciembre en faraónica fiesta de fin de mandato derrochando lujo y ostentación, luego desapareció.
Ya no cubrió los pagos de impuestos federales, estatales y 64 obras con inconsistencias que solo pasaron a incrementar la cifra del presunto daño patrimonial.
Y lo que parecía un simple cambio de administración se convirtió en el mayor escándalo financiero en esta región que históricamente ha destacado por su producción agrícola, gastronomía típica y artesanal.
Con documentos en mano el alcalde entrante Noé Domínguez Cadena encendió las alarmas al revelar que su gobierno detectó un presunto daño patrimonial que podría superar los 133 millones de pesos, el más alto en la historia del saqueado municipio.
Las cifras se registran luego de una auditoría realizada por el nuevo gobierno municipal en la que se encontraron graves inconsistencias en al menos 64 obras ejecutadas entre 2024 y 2025, muchas de ellas presuntamente fuera de los lineamientos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal (FAISMUN).
Solo en el rubro de obra pública, las observaciones rebasan los 80 millones de pesos.
El golpe más fuerte, sin embargo, no está en las obras.
Al descubierto quedaron adeudos fiscales por alrededor de 53.7 millones de pesos, dinero que estaba presupuestado, pero nunca se pagó y que de ello el Sistema de Administración Tributaria, SAT, acusó desvío.
Entre los pendientes detectados se encuentran además, retenciones de ISR no enteradas a la federación, falta de pago del 3% sobre la nómina y derechos y obligaciones incumplidas con Hacienda estatal y federal.
“Ese dinero – reclama con asombro el edil entrante- lo tenían, lo presupuestaron, pero simplemente no lo pagaron”, advierte además que estas omisiones hoy tienen consecuencias directas para el municipio, ya que las participaciones federales llegan con descuentos por multas, recargos y créditos fiscales generados por esos incumplimientos.
Esta mañana de martes el alcalde entrante ya está en Xalapa para ratificar siete denuncias formales contra exfuncionarios de la administración pasada.
Son acusaciones que incluyen presuntos delitos como “Peculado, Desvío de recursos, Incumplimiento de un deber legal, omisión y Corrupción”.
Además, el ayuntamiento que encabeza iniciará procesos administrativos para buscar la inhabilitación de varios exservidores públicos, entre ellos integrantes de la comisión de Hacienda, la exalcaldesa Brianda Kristel, el ex síndico, la exregidora primera, funcionarios de obras públicas y el extesorero municipal.
Vaya hasta la misma Contralora se encuentra metida en el ajo al palomear “una administración limpia, sin desvío alguno y al corriente de pagos”.
Todo ello dio lugar a que la Auditoría Superior de la Federación notificara, desde la semana pasada, una observación adicional por 16 millones de pesos, considerada como “Falta Grave”, por lo que ordenó abrir una investigación administrativa en la propia área de la Contraloría interna que podría derivar en sanciones e inhabilitaciones y hasta cárcel.
Mientras la exedil, la llamada Kristel, “La Glamorosa”, está desaparecida. Familiares cercanos afirman que “salió de vacaciones al extranjero”.
Así, mientras las auditorías avanzan, el nuevo gobierno municipal de Noé Cadena se las ha visto negras para cubrir gastos y salarios. Solo está cubriendo pagos básicos, ya que los adeudos heredados generan descuentos en las participaciones federales.
“Desde el primer día estamos estirando los recursos. A pesar de que no había dinero, fuimos de los pocos ayuntamientos que pagaron la primera quincena y seguimos cumpliendo nuestras obligaciones para que la población sea la menos afectada”, dijo.
Con denuncias penales en puerta, auditorías abiertas y millones de pesos bajo sospecha, el legado financiero del gobierno de Kristel Hernández Topete comienza a perfilarse como uno de los escándalos administrativos más graves en la historia de Santiago Tuxtla.
Es un caso que desde esta mañana ya está en manos de las autoridades fiscalizadoras y judiciales y para que se caliente aun más Kristel, la gobernadora Rocío Nahle ya está enterada.
Tiempo al tiempo.
*Premio Nacional de Periodismo
