GÓMEZ CAZARÍN Y LA NARCOPOLÍTICA AJUSTAN CUENTAS CONTRA EL “PICUDO” A TRAVÉS DE “EL POLLO”
Por Edgar Hernández*
@LíneaCaliente
Desde que irrumpe en el escenario político el hoy Delegado del Bienestar siempre ha estado bajo sospecha.
Operador e intermediario de dinero negro para elecciones es su principal virtud, misma que lo ha llevado a transitar de mecánico automotriz en su pueblo Hueyapan de Ocampo y posterior vendedor de autos en Coatzacoalcos, a poderoso líder de los diputados -por dos mandatos- y, en el presente, Delegado del Bienestar.
En ese breve transito 2028-2025 ha construido envidiable imperio en donde esconde alianzas inconfesables con la criminalidad.
Y lo que son las cosas.
El pastel se descubrió tras un suceso delincuencial cualquiera al trascender ante la “Comisión Estatal de Búsqueda Veracruz” la desaparición de Shamir Ramón Uscanga de 37 años, originario del municipio de San Andrés Tuxtla.
Shamir era conocido en el bajo mundo de Gómez Cazarín como “El Picudo”.
De inicios el hoy desaparecido fungió como agente municipal de la localidad de Sontecomapan. Se desempeñó además como presidente de la Cooperativa Pesquera “Sirena del Mar”.
“El Picudo” siempre fue un personaje que, al menos en el papel, parecía representar un liderazgo comunitario reconocido, admitido, apreciado.
Sin embargo, en la zona su nombre no solo circulaba por asuntos pesqueros o de gestión local ya que, al paso del tiempo, entre pobladores, se convirtió en un secreto a voces, por sus vínculos con el robo de automóviles y motocicletas, además de la presunta distribución de drogas en la región.
Su poder local creció tanto que tocó intereses criminales de la región que según denuncia pública encabeza la familia Gómez Cazarín en la cual figuran el padre del clan, Juan Gómez y su hijo Juan Javier quien, de la noche a la mañana gracias al toque mágico del atarantado Cuitláhuac García, lo ungió en diputado y posterior líder legislativo estatal con un presupuesto superior a los mil millones de pesos.
El hoy favorito de Cuitláhuac trascendería el siguiente sexenio. Hoy es cercanísimo a la gobernadora Roció Nahle desde la Delegación del Bienestar Veracruz.
Así, la familia, con poder de la nada, creció y creció hasta convertirse en quinta columna de Morena.
Siempre acompañado del dinero y el poder se erigió en dueño de Hueyapan de Ocampo y poderoso empresario del Cartel Inmobiliario cuya súbita “prosperidad inmobiliaria” de él y su padre, los hizo adquirir en tan solo doce meses 15 inmuebles millonarios en Xalapa, Coatzacoalcos, Naranjos y San Andrés Tuxtla.
Pero regresando al punto, la pregunta obligada es:
¿Lo de “El Picudo” fue un ajuste de cuentas entre su grupo lo cual explica su reciente desaparición?
El origen.
José Manuel Gómez Limón, alias “El Pollo”, actual Coordinador del programa Salud casa por casa y asesor de Gómez Cazarin ha sido el encargado de hacer todos negocios sucios dentro de la Delegación del Bienestar y figura clave en la desaparición de “El Picudo”.
Esta ave de corral en la época de Cazarín como presidente de la Junta de Coordinación Política era el que manejaba el recurso quesque para mejorar la imagen del patrón, cosa que se le complicó al embolsarse el recurso.
Sin embargo, sobrevivió.
Se alió con “El Picudo” hasta que chocaron por el juego de intereses. Un buen día iniciaron interminable disputa originada por el celo que le daba la cercanía con Gómez Cazarín.
Luego vino el manejo de asuntos y dinero lo cual representó un conflicto para Gómez Limón, “El Pollo”, quien de siempre había sido el operador disfrazado de servidor público “ejemplar” dedicado a extorsionar y amedrentar alcaldes y diputados para la obtención de beneficios y puestos en ayuntamientos.
El punto es que esta ave onmivora, “El Pollo”, quien por cierto también ha protagonizado episodios de acoso contra mujeres dentro de la propia delegación de Bienestar, es que se decide por lo inconfesable.
Consulta hacía arriba y de la noche a la mañana “El Picudo” desaparece.
Es importante recordar en este entramado de la pandilla de Gómez Cazarín, que apenas en diciembre pasado, “El Picudo” había sido reconocido públicamente por la Secretaría de Bienestar por presunto apoyo durante la aplicación de los planes DN-III-E y Tajín, participando en labores de auxilio a familias damnificadas en la comunidad de “La Palma” tras repetidas contingencias climáticas.
Sin embargo, días después el admirado personaje del Bienestar desapareció.
¿Qué no gustó a Gómez Cazarín?
¿Por qué este personaje tan cercano a la cúpula del Bienestar y brazo derecho de Gómez Cazarín ya no se le vio por ningún lado y hoy aparece en fichas de búsqueda rodeado de señalamientos que pintan un panorama muy distinto al del “ciudadano ejemplar” que alguna vez fue celebrado?
Algo apesta, no en Dinamarca, sino en la Delegación del Bienestar de Veracruz de donde salen ríos de dinero para apoyar las campañas de Morena vía programas comunitarios y apoyo financiero a los de la tercera edad.
Lo del “Picudo”, que no es ninguna dama de la caridad, destapa una cloaca que alcanza más allá de Hueyapan, mucho más allá de los Tuxtlas. Es una red delincuencial en donde el ajuste de cuentas es tipo Carteles.
Mañana continuamos.
Tiempo al tiempo.
*Premio Nacional de Periodismo
