Cultura

HONRA KOTARO FUKUMA A LA NATURALEZA DESDE EL PIANO

Agencia Reforma

Ciudad de México 13 octubre 2026.- En el piano de Kotaro Fukuma, el agua fluye y resplandece.

 Desde 2012, el pianista japonés (Tokio, 1982) explora ese elemento como eje del proyecto musical Shimmering Water, que compartirá este viernes en la Ciudad de Guanajuato en el marco del 54 Festival Internacional Cervantino (FIC).

 Viaje sobre agua es el título del programa que presentará en el encuentro con obras de Felix Mendelssohn, Georges Bizet, Claude Debussy, Yuka Takechi, Toru Takemitsu, Richard Wagner y Bedrich Smetana para trazar un recorrido por ríos, manantiales, mares, y superficies heladas: escenas que remiten a la alegría, la nostalgia y el drama, entre otras emociones.

 El agua y la luz han signado su vida, pues uno de los caracteres de su nombre, Ko, reúne ambos elementos, relata en entrevista el pianista, quien ha colaborado con agrupaciones como la Cleveland Orchestra, las filarmónicas de Moscú y de Israel, y la NHK Symphony.

 Fukuma comenzó a desarrollar su proyecto Shimmering Water cuando cumplió 30 años, fecha que coincidió con el 150 aniversario del nacimiento de Debussy, cuya obra exploró los diversos matices del agua.

 Para el programa que llevará al FIC, Fukuma añade otro elemento al agua: el viaje. El pianista, quien recorre continuamente países y continentes, se propuso trasladar al escenario esa experiencia de tránsito.

 «Viajo mucho; este año fui a Chile y Argentina, y entre Japón y Europa no sé cuántos viajes hice. También he ido a México y Estados Unidos, y quería compartir este sentimiento de viaje con el público», relata.

 El recorrido comienza con Gondellied, de Mendelssohn, una breve canción de góndola que Fukuma conoció hace 2 años a través de una interpretación de Daniel Barenboim en YouTube.

 Continúa con Cantos del Rhin, de Bizet, ciclo de seis piezas inspirado en poemas de Joseph Méry que evocan distintas escenas en torno al Rin.

 Debussy ocupa después el centro del programa. Fukuma reúne Reflets dans l’eau, Clair de lune y L’Isle joyeuse, como si formaran una secuencia: del reflejo vespertino a la noche y, finalmente, al amanecer.

 «Estas tres piezas evocan para mí una historia, porque Reflets dans l’eau sugiere una escena de tarde, Clair de lune es la noche y L’Isle Joyeuse empieza con el amanecer. Es un viaje a una isla alegre», detalla.

 El programa incluye también Rain Tree Sketch, de Takemitsu, en el año del 30 aniversario luctuoso del compositor japonés. La breve pieza para piano trabaja con resonancias, silencios y sonoridades vinculadas con el agua.

 En la segunda parte aparecerá otra clase de paisaje al ser interpretada Winter Light / Ephemera, de Takechi, compositora; una obra inspirada en un haiku del poeta Muro Saisei y escrita originalmente para un homenaje a Takemitsu.

 «Es muy sencillo como escena, pero la música sugiere muchas cosas. No hay tanto drama como en la música de Wagner, es muy diferente, pero entre las notas se puede imaginar o tener un sentimiento fantástico con esta pieza», dice el pianista.

 La quietud del hielo dará paso después, precisamente, a Wagner, con Tristán e Isolda. Fukuma tocará su propia transcripción para piano del preludio y la enlazará con la transcripción de Franz Liszt de la muerte de la amada, para construir una secuencia de atmósfera oscura y dramática.

 «No es un viaje alegre como L’Isle Joyeuse; en mi programa hay muchos viajes distintos, no solamente románticos y alegres, sino dramáticos también», apunta.

 E interpretará también El Moldava, de Smetana, obra que sigue el curso de este río checo desde su nacimiento. Fukuma encontró ahí una imagen capaz de llevar el programa más allá del paisaje.

 «Para mí no es solamente un viaje romántico. El tema es más grande: es un viaje de vida», enfatiza.

 Más allá de la música, Fukuma relata que, donde esté, siempre busca mares, ríos o lagos, de preferencia cuando la luz transforma su superficie.

 «Tengo una relación especial con el agua, sobre todo el agua resplandeciente. Me da energía positiva, inspiración, consuelo también, sentimiento de paz».

 Uno de sus propósitos, dice, es transmitir este sentimiento a través del piano.

 «Con este programa, creo que la persona puede imaginar muchas escenas distintas y tener gratitud con la naturaleza, porque tenemos ahora muchas cosas tecnológicas, que hacen la vida muy práctica, pero la naturaleza es más grande que los humanos y tenemos que vivir la naturaleza con gratitud.

 «Escuchar la música que evoca la naturaleza es importante también y espero que el público reciba mucha inspiración de este concierto».

 Fukuma se presenta en el FIC este viernes a las 13:30 horas en el Templo de Marfil de Abajo.

 Posteriormente llevará el programa, dentro del Circuito Cervantino, al Auditorio Gota de Plata de Pachuca, el 18 de octubre, a las 17:00 horas, y luego vendrá a la Ciudad de México, el día 20 a las 19:00, para presentarse en la Sala Silvestre Revueltas del Centro Cultural Ollin Yoliztli.

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