Cultura

VILLORO HONRA A SU PADRE CON ‘EL PRINCIPITO’

Monterrey, NL 11 octubre 2026.- La buena literatura infantil es una forma de filosofía, considera Juan Villoro, quien explica que los niños, naturalmente curiosos, formulan preguntas que van desde la metafísica hasta la ética.

 El ganador del Premio Internacional Carlos Fuentes escribió el prólogo de una nueva edición de «El Principito», presentada en la Feria Internacional del Libro Monterrey junto con la ilustradora Amanda Mijangos y Alejandro Cruz Atienza, director de Publicaciones de El Colegio Nacional.

 La edición recupera la traducción que realizó en 1951 su padre, el filósofo Luis Villoro, de la célebre obra de Antoine de Saint-Exupéry, una de las más traducidas de la historia, con versiones en 685 lenguas y variantes lingüísticas, según lo señalado en la presentación.

 «A partir del eslabón con mi padre, este libro está dedicado a él. Yo cuento que cuando era niño le pedía a papá: ‘Cuéntame una historia para niños’, y él empezaba a contarme ‘La Odisea’ y ‘La Ilíada’, porque no se sabía cuentos para niños».

 «Nunca nos dijo: ‘Existe un libro maravilloso llamado ‘El Principito’, que yo traduje. Se los voy a contar, se los voy a leer’. Para nada».

 Luis Villoro (Barcelona, 1922-Ciudad de México, 2014) fue filósofo, investigador, profesor y diplomático, considerado una figura destacada del pensamiento en México.

 Su obra abordó temas como el indigenismo, la identidad nacional, la ética política y la filosofía de la religión. Entre sus libros destacan «Los grandes momentos del indigenismo en México», «El poder y el valor. Fundamentos de una ética política» y «La significación del silencio y otros ensayos».

 Villoro también elogió el trabajo visual en la edición de Mijangos, quien coincidió con su planteamiento sobre la importancia de la literatura infantil y la necesidad de reconocer a los niños como lectores capaces de abordar temas profundos.

 «Justamente en el medio de los libros pensados partiendo de un público infantil y juvenil, algo que tendemos a olvidar es que los niños son personas. No hay una cualidad menor en la infancia y creo que un libro como ‘El Principito’ revela eso de una manera absolutamente fascinante», indicó la ilustradora.

 En esta edición se respetaron las proporciones de la primera publicación de la obra, aparecida en 1943. Además, se reemplazó la espada del protagonista por un lápiz, para otorgarle un significado simbólico distinto.

 Cruz Atienza explicó que el cierre visual del libro también constituye un homenaje a Luis Villoro, quien en sus últimos años mantuvo una estrecha relación con el movimiento zapatista.

 Como referencia a ese vínculo, la estrella del Principito fue dibujada de rojo.

 Para Villoro, recuperar la traducción de su padre significa también reencontrarse con una historia que éste nunca le compartió durante su infancia.

 «A mí me da gusto recuperar algo que mi padre no me compartió en vida, que era realmente un cuento para mí, es como si él regresara a ese momento en que todos nosotros hemos sentido que la literatura vale más», expresó. «Cuando alguien a quien tú quieres te lee un cuento antes de dormir».

 Por la tarde, Villoro presentó «Los héroes numerados», obra con la que completa su serie dedicada al balompié, integrada también por ‘Dios es redondo’ y ‘Balón dividido’, en compañía del analista y editorialista de EL NORTE Roberto Gómez Junco.

 Mañana, Villoro presentará otro libro más: «Revoluciones por minuto», en compañía de Laura Pezina. La cita es a las 18:00 horas en el Auditorio JAC de Cintermex.

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