EL FISCO COBRARÁ A EMPRESAS QUE ESTÁN EN ROJOS
Ciudad de México, 10 septiembre 2026.- El paquete presupuestal para el ejercicio fiscal 2027 contempla una modificación sustancial en las reglas tributarias que obligará a las empresas a pagar el Impuesto Sobre la Renta sobre un mínimo de 3.3 por ciento de sus ingresos por ventas, con independencia de que los estados financieros arrojen utilidades o saldos negativos. Especialistas en la materia advierten que esta directriz encubre un incremento en la tasa efectiva de gravamen y castiga severamente la liquidez del sector productivo.
La estrategia fiscal del Gobierno federal busca ampliar la recaudación mediante la restricción de las deducciones corporativas, fijando un tope que impide rebajar más del 96.67 por ciento de los gastos operativos. Analistas financieros explican que, al aplicar la tasa estándar de 30 por ciento sobre esta proporción protegida, el fisco recauda de facto un gravamen mínimo de uno por ciento sobre la totalidad de las ventas brutas, vulnerando a las firmas que operan con márgenes estrechos o en números rojos.
Por su parte, instituciones financieras como BBVA México advirtieron que estas restricciones a la deducibilidad y la eliminación de esquemas de diferimiento fiscal, como el Régimen Opcional para Grupos de Sociedades, desincentivan la inversión privada en un momento de marcada debilidad del mercado interno. Aunque la Secretaría de Hacienda argumenta que el ajuste pretende frenar el uso de comprobantes fiscales irregulares, los expertos coinciden en que la medida castiga de forma indiscriminada a los contribuyentes cumplidos y omite atacar el problema estructural de la informalidad económica.
