RUFFALO ENFRENTA CALUMNIA
El famoso actor de Marvel fue tachado de antisemitismo por los altos mandos, pero más de 180 estrellas de Hollywood salieron a defenderlo a capa y espada.
La meca del cine se encuentra patas arriba luego de que se desatara un zafarrancho de pronósticos reservados que tiene a los estudios de grabación temblando. Resulta y resalta que la poderosa empresa Paramount Pictures andaba distribuyendo por los pasillos oscuros acusaciones muy delicadas contra el mismísimo Mark Ruffalo, señalándolo de antisemitismo puro y duro solo por alzar la voz en temas políticos que incomodan a los intocables de la chequera gringa.
Como era de esperarse, el chisme no tardó en correr como reguero de pólvora por todas las plataformas digitales, dejando a la fanaticada con el ojo cuadrado y el corazón encogido. El querido intérprete de Hulk, conocido por no quedarse callado ante las injusticias del mundo, se vio de pronto en el ojo del huracán, enfrentando un boicot silencioso que buscaba sepultar su carrera artística y borrarlo de futuras superproducciones millonarias.
Sin embargo, la cochina jugada de los ejecutivos les salió por la culata cuando la verdadera hermandad de la farándula decidió no cruzarse de brazos. Lejos de dejarlo solo frente al patíbulo, un ejército de más de 180 pesos pesados de la industria cinematográfica internacional firmó un desplegado histórico para ponerle un alto a la censura y respaldar al actor con todo el peso de su prestigio.
Entre los firmantes que se unieron al aquelarre en defensa del famoso pelirrojo figuran nombres de la talla de directores consagrados, productores de renombre y actores de primera línea que han compartido set con él. Todos coincidieron en que señalar y difamar a un colega por ejercer su sagrado derecho a la libre expresión es una bajeza imperdonable que pone en riesgo la libertad creativa de todo el gremio artístico.
La respuesta colectiva desató una guerra campal en los tribunales de la opinión pública, donde los usuarios de internet se dividieron en bandos muy marcados. Mientras unos aplauden la valentía de los artistas por no dejarse intimidar por los tiburones de los estudios, otros aseguran que meterse en polémicas internacionales siempre acarrea consecuencias fatales para la cartera y la reputación en Hollywood.
Por su parte, los altos mandos de Paramount han guardado un silencio sepulcral que alimenta aún más las sospechas de que las cosas se les salieron de control. Los analistas de espectáculos aseguran que este trago amargo marcará un antes y un después en la forma en que los estudios intentan amedrentar a las estrellas que deciden usar su fama para abanderar causas sociales fuera de las pantallas.
