Cultura

FAUSTO ZERÓN ADELANTÓ LAS SERIES HISTÓRICAS, SEÑALA KRAUZE

Ciudad de México 18 agosto 2026.- Fausto Zerón-Medina, fallecido este lunes a los 79 años, cambió la manera de contar la historia de México por televisión: hizo convivir el alcance masivo de la telenovela con una investigación documental que llegaba hasta el último detalle de la escena.

 Para el historiador Enrique Krauze, su amigo durante casi seis décadas, Zerón anticipó el modelo de las grandes series históricas que hoy dominan las plataformas digitales.

 «Siento que Fausto se anticipó a Netflix y Amazon y que México produjo telenovelas históricas con el rigor y la espectacularidad de las series históricas que estamos viendo ahora en las grandes plataformas», afirma en entrevista.

 La apuesta del historiador y guionista no consistía únicamente en revestir de época una trama televisiva. Detrás de diálogos, escenarios, mobiliario y acciones había una investigación que, recuerda Krauze, buscaba una fuente para prácticamente cada elemento puesto frente a la cámara.

 «Era tan riguroso que en cada escena que aparecía en la telenovela tú podías estar seguro de que había una fuente precisa para ese diálogo, para esa escena y hasta para ese mobiliario y para esa escenografía».

 «Combinó el dramatismo con el rigor, logrando hacer de la historia eso: una novela visual», resume Krauze. «Y las licencias que se tomaba eran perfectamente pensadas, razonadas y dentro de los límites de lo verosímil».

Museos visuales

 Zerón perteneció a una segunda etapa de la telenovela histórica mexicana. Antes, en los años 60 y 70, figuras como Ernesto Alonso, Miguel Sabido y Eduardo Lizalde abrieron camino con producciones como El carruaje.

 En los 80, Zerón trabajó con el director Raúl Araiza en Senda de Gloria; más tarde, en los 90, llegarían El vuelo del águila, dirigida por Gonzalo Martínez Ortega, Jorge Fons y Claudio Reyes Rubio y La antorcha encendida, dirigida por Gonzalo Martínez Ortega, Claudio Reyes Rubio y Jesús Moreno.

 Senda de Gloria llevó a la pantalla a Madero, Zapata, Villa y Carranza, pero los hizo convivir con una trama amorosa.

 Con La antorcha encendida, dedicada a la Independencia, no hubo ficción: «fue una obra propiamente de telehistoria».

 El vuelo del águila, recorrido por los 85 años de vida de Porfirio Díaz, desde su nacimiento en Oaxaca hasta el exilio y la muerte en Europa, con sus luces y sus sombras, supuso un territorio difícil para Zerón, señala Krauze.

 «Porque se estaba tratando de dar una imagen equilibrada, justa, de un personaje altamente controvertido de la historia de México –uno de los más controvertidos– que sigue siendo Porfirio Díaz. Era una imagen humana de Porfirio Díaz y a la gente le gustó mucho».

 El proyecto tuvo además una dimensión editorial. Clío, fundada en 1991, tuvo entre sus primeras tareas la publicación de libros vinculados con las producciones históricas televisivas. Krauze considera que los volúmenes dedicados a Porfirio Díaz, profusamente ilustrados, constituyen «museos visuales» de una época.

 Esa voluntad de llegar a un público amplio explica también una precisión que Krauze hace al hablar del trabajo de Zerón. Prefiere denominarlo «difusión» y no «divulgación» de la historia.

 «A mí me gusta más usar la palabra ‘difusión’ de la cultura, que ‘divulgación’, porque la divulgación parecería suponer que hay una degradación del conocimiento histórico, y no: aquí hubo un conocimiento histórico estrictísimo, difundido para el público muy amplio en el cual siempre Fausto y yo creímos».

 El historiador conoció a Zerón en el Consejo Universitario de la UNAM en 1968. La amistad se prolongó durante casi 60 años y continuó a distancia cuando éste se estableció en Barcelona.

 «Fuimos amigos por casi 60 años, desde que lo conocí en el Consejo Universitario, en 1968, hasta hace unos días.

 «Estoy convencido de que las nuevas generaciones sabrán llevar a las pantallas –desde la espectacular del cine hasta las de teléfonos celulares– la historia de México, con las técnicas y los recursos que ofrece el mundo actual y con rigor y con emoción, y que Fausto, en algún lugar, pueda sonreír pensando que, en efecto, la obra que él hizo sí dejó escuela».

 Las telenovelas se encuentran disponibles en YouTube.

Comparte

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *