CON AMOR, HUMOR Y SUPERHÉROES SE ENTRETIENEN
Monterrey, NL 17 agosto 2026.- En medio de un público expectante, se abre camino Bruno, quien, vestido como el icónico Caballero de la Noche, se prepara para enfrentar dos realidades que terminan entrelazándose en un mismo relato.
Los asistentes al Teatro DramáticoMx fueron testigos, la tarde del sábado, de la segunda función de «Bruno se cree Batman», que en la quinta edición del pasado DRACT Festival fue galardonado como «Mejor Puesta en Escena» y «Mejor Libreto».
El tablado sitúa a «Bruno» (Eduardo Martínez) y a «Carlos» (Aldo Monroy) en una fiesta, donde ambos jóvenes descubren que comparten la afición por los superhéroes, personajes que, a lo largo de la noche, la pareja utiliza para conocerse al pasar la frontera entre la realidad y la ficción.
El trabajo, dirigido por Gabriel Yedra y producido por Izel Celeste, explora de manera atrevida el vínculo entre Batman y Superman, presente en cómics y películas, proponiendo que algo pudiera existir entre ambos más allá de su búsqueda por la justicia.
El guion escrito por Yedra y Celeste consigue mantener el ritmo de la historia y conducir con naturalidad los cambios entre las situaciones cotidianas y las del imaginario de los superhéroes.
A pesar del carácter irreverente de esta comedia romántica, tanto el trabajo narrativo como el escénico retratan con naturalidad una relación entre personas del mismo género, sin caer en clichés para generar risas fáciles.
Eduardo Martínez cumplió con la difícil tarea de encarnar a un protagonista multifacético, pues logró transitar de manera espontánea entre el personaje de un joven tímido y torpe como «Bruno» y la seriedad que caracteriza al murciélago de las historietas.
Si «Bruno» se creyó Batman, entonces «Carlos», interpretado por Aldo Monroy, se creyó Superman. El joven regiomontano se adueñó del escenario con la firmeza de su voz y la seguridad en su mirada, rasgos propios del Hombre de Acero.
De Itzel Hambleton destaca la expresividad con la cual desempeñó el papel de «Roby», la mejor amiga de «Bruno»; Gabriel Mijangos, quien dio vida a «Joaquín», se encargó de arrancar las risas, especialmente en las escenas donde el elenco interactuaba con el público.
A Karen Vázquez, quien interpretó a la villana «Gaby», se le debe reconocer el carisma con el que abordó un personaje que, además de conseguir los abucheos del público, generó carcajadas con sus juicios insolentes.
La utilería, de carácter sencillo, funciona como apoyo para las acciones de los personajes sin sobrecargar un espacio escénico reducido.
El diseño de iluminación de Brandon Gil creó delimitaciones espaciales que añadieron profundidad y dinámica a la escenografía sencilla, cuya principal debilidad radica en la escasez de elementos para enriquecer visualmente el espacio.
Al término de la obra, los parlantes del teatro resonaron con el tema «Heroes», de David Bowie, una canción que, al igual que el montaje de casi 40 minutos, recuerda que cualquiera se puede apoyar en seres más grandes que la vida misma para confrontar la realidad.
