Cultura

PEGA A NIÑAS VUELTA DE LA DELGADEZ EXTREMA

Agencia Reforma

Monterrey, NL 16 agosto 2026.- La exposición constante a cuerpos ultradelgados en redes preocupa a especialistas por su impacto en la autoestima de niñas y adolescentes.

Pérdidas drásticas de peso

Hay un patrón que se observa en los últimos años: cuerpos ultradelgados, en especial de mujeres actrices, cantantes, modelos e influencers, quienes recientemente han reaparecido con pérdidas drásticas de peso.

Un ejemplo es el de Ariana Grande, de 33 años, cuyo cambio físico ha desatado un sinfín de comentarios en redes.

Quienes trabajan con niñas y adolescentes ven este fenómeno con preocupación, pues la constante exposición a estos contenidos puede impactar en su autoestima y autoimagen e, incluso, incrementar el riesgo de desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria.

«Ver un cuerpo extremadamente delgado no causa automáticamente un trastorno de la conducta alimentaria. Pero tampoco podemos pensar que esta exposición es neutral», señala Eva Trujillo, especialista en estos trastornos.

«La exposición repetida a determinados ideales corporales puede contribuir a que una niña o adolescente empiece a ver ese cuerpo no solamente como atractivo, sino como algo que ella también debería alcanzar».

Trastornos como la anorexia y la bulimia son enfermedades complejas y multifactoriales.

Una fotografía no puede ser la única causa para el desarrollo de un TCA, pero sí puede ser un detonante en algunas personas, y las niñas y adolescentes son más vulnerables.

«Están en una etapa en la que están construyendo su identidad y una parte importante de la identidad es nuestro cuerpo», señala la psicoterapeuta María Mendiola.

«Cuando reciben de forma constante el mensaje de que la belleza, el éxito, el ser populares o, incluso, la felicidad están ligados a un cuerpo extremadamente delgado, pueden empezar a creer que ese es el estándar al que tienen que aspirar».

Otras celebridades que han estado en la conversación son las actrices Jenna Ortega, Lily Collins y la cantante surcoreana Kim Chae-won.

En redes abundan especulaciones sobre posibles trastornos de la conducta alimentaria o el uso de medicamentos para bajar de peso y, aunque ninguna lo ha confirmado o negado, algunas sí han pedido un alto a los comentarios.

No se trata de hablar de sus cuerpos, dicen los expertos, sino de impulsar la conversación como medida de prevención.

Sobreexposición

En el mundo digital, este fenómeno es conocido como «El regreso de la delgadez extrema», pues recuerda a lo que se observaba en los años 90 y 2000, cuando el estándar es tético dominante eran los cuerpos femeninos hiperdelgados.

Tras perder fuerza entre 2010 y 2020, cuando predominaron las siluetas con curvas y la inclusión de todo tipo de cuerpos, ahora regresa con más fuerza gracias a las redes sociales.

«Hace casi tres décadas, los ideales corporales llegaban principalmente a través de revistas, televisión, publicidad o cine», señala Trujillo, cofundadora de la asociación Comenzar de Nuevo, dedicada a la atención de TCA.

«Hoy ya no solamente vemos una imagen, nos comparamos con ella, vemos cuántas personas la aprueban, recibimos contenido similar repetidamente. Y nosotros mismos también podemos ser evaluados a través de imágenes».

A esto se le suman el algoritmo, que genera un «efecto burbuja» al mostrar más contenido que interesa al usuario, y la edición de fotografías, que suele mostrar cuerpos «perfectos» como si fueran reales.

Estos cuerpos también se observan en el anime, donde el estándar son figuras con proporciones exageradas.

Isabel, madre de una adolescente, reconoce que la culpa no es solo de las imágenes que observa su hija, pero sabe que fueron un detonante para que desarrollara un trastorno de la alimentación.

«Ella quiere parecerse a las monitas que le gustan», cuenta la madre. «Los trajes que venden (para disfrazarse) son tallas para cuerpos muy delgados».

TikTok ha prohibido etiquetas como #SkinnyTok, la cual agrupaba videos que exaltan la delgadez extrema, dietas restrictivas y rutinas de ejercicio peligrosas, pero las comunidades buscan otras formas de evadir la moderación.

En foros digitales se habla de tendencias como «bone-thin», para mostrar cuerpos tan delgados que los huesos se vuelven visibles, y la expresión «skinny legend» se usa para validar o romantizar conductas de restricción extrema.

Para los chicos puede ser difícil identificar lo que es o no adecuado, señala la pediatra Cipatli Ayuzo del Valle, líder de la Clínica de Adolescentes del Hospital Zambrano Hellion.

«Lo estamos viendo todos los días en consulta: niñas que no han terminado de desarrollarse están buscando pérdidas de peso, restricciones alimentarias, purgas», indica la especialista en trastornos de la alimentación.

«E, incluso, vienen a buscar medicamentos que ni siquiera están aprobados para su edad».

Los especialistas destacan que este fenómeno coexiste con la popularización de fármacos como Ozempic y Mounjaro, los cuales están siendo utilizados por personas sin criterios clínicos de obesidad o diabetes.

Gran impacto

Las restricciones alimentarias severas, las dietas extremas y las purgas, que a menudo son señales de un trastorno alimentario, pueden causar daños graves en la salud de los chicos.

«Vemos cambios hormonales y el tema de la salud cardiovascular», comenta Stephany Rocha, nutrióloga en la Clínica de Adolescentes del Hospital Zambrano Hellion.

«Dietas muy restrictivas que pueden ir marcando moretones, caída del cabello y temas gastrointestinales».

Los desbalances hormonales llegan a ser tan severos que detienen el crecimiento normal del adolescente, y las deficiencias de nutrientes pueden ocasionar microfisuras en los huesos y osteoporosis.

El impacto emocional es grande: ansiedad constante en torno a la comida que no permite descansar.

«Un cuerpo que está mal nutrido no tiene la capacidad de pensar como un cerebro normalmente nutrido», destaca el psiquiatra Ángel Bermúdez Barrera, también de la Clínica de Adolescentes.

«A partir de ahí, el cerebro empieza a percibir de una manera distinta su cuerpo y, aunque esté bajando de peso, aunque esté mucho más delgado a vista de personas externas, no lo va a percibir así».

Los especialistas también han visto que lo que las menores observan en redes se refuerza con comentarios de los padres sobre bajar de peso y amistades que están atravesando por lo mismo.

Aunque la mayoría de los casos son en niñas y adolescentes mujeres, también lo ven en varones que buscan un ideal más enfocado en cuerpos ágiles y atléticos, lo cual puede ser igual de peligroso.

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