EL MEXICANO CAMBIA SU CONSUMO POR PRECIO E IDENTIDAD LOCAL
Guadalajara, Jalisco 21 julio 2026 .-El consumidor mexicano está tomando decisiones de compra cada vez más guiadas por el precio, la identidad local y los referentes culturales propios, más que por las tendencias globales o las marcas aspiracionales, afirmó Gustavo Prado durante la conferencia ‘Cómo piensa el nuevo consumidor mexicano y qué hacer con eso’, presentada en la edición 85 de Intermoda.
El especialista señaló que el consumo interno representa actualmente el 72 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del País, proporción que, dijo, refleja una economía donde la mayor parte de los ingresos de las personas se destina a bienes de consumo y deja poco margen para el ahorro o la inversión.
«Eso quiere decir que de todo lo que gana el país en 1 año, el 72 por ciento es lo que compramos las personas. Y probablemente esto sea bastante obvio de entender, pero resulta que en los países que son ricos económicamente por ejemplo Qatar ahí solo el 19 por ciento de su producto interno bruto es consumo interno. Y luego sigue Singapur y ellos es el 29 por ciento su consumo interno»
«Lo que básicamente quiere decir es esto, cuando eres muy pobre, casi todo lo que tienes de dinero te lo gastas en zapatos, en cepillos de dientes, en pasta, en vasitos, en todas las cosas que vamos comprando. Si te quedara dinero, pues lo invertirías. En cambio, en Qatar y en Singapur, eso quiere decir que esas economías tienen, petróleo, tecnología, inversiones, bienes, raíces, etcétera, etcétera y eso es tanto que solo hay un pequeño porcentaje de cosas que se gastan en bienes de consumo», agregó.
Advirtió que esta condición vuelve más vulnerable a la economía, pues una caída en el consumo tendría efectos directos sobre la actividad económica.
En ese contexto, sostuvo que el principal criterio de compra del mexicano sigue siendo el precio. Explicó que, en el caso de la moda, el consumidor privilegia productos accesibles y que la llamada base de la pirámide concentra la mayor parte del mercado.
Prado agregó que, entre la Generación Z, la música se ha convertido en uno de los principales detonadores de consumo, por encima de las tendencias impulsadas por marcas o celebridades internacionales. En contraste, afirmó que para generaciones mayores continúan teniendo mayor peso los referentes locales y los hábitos cotidianos.
«Se abre esa oportunidad de mercado, ¿qué es lo que tendríamos que estar haciendo? Resulta que efectivamente muchas cosas que nos influyen a través del TikTok, pero eso solo en las generaciones más jóvenes, A y Z. Las generaciones mayores pues no estamos viendo así como que ahí salió en TikTok, me lo voy a poner»
También consideró que la influencia de plataformas como TikTok suele sobreestimarse y que, en la práctica, eventos populares, ferias regionales y expresiones culturales mexicanas tienen un mayor impacto en la forma en que las personas se visten y consumen.
«Efectivamente el de TikTok que es uno de ellos, pero no es el principal y hay mucha gente que te está hablando que de los vibes, de las vibras que de repente salen el TikTok y el Little Mexican Girl Core, pero en la práctica la gran mayoría del país no le está poniendo atención y resulta que es mucho más influyente la feria del caballo, la feria de Aguascalientes y todo ese tipo de eventos para ver cómo se quiere vestir la gente»
El especialista descartó que el mercado mexicano tenga espacio para un crecimiento amplio de las marcas de lujo, debido a que una gran parte de la población cuenta con ingresos limitados y prioriza el costo de los productos sobre otros atributos.
Asimismo, cuestionó el concepto de consumo aspiracional como motor generalizado de compra y sostuvo que la clase media es el segmento que más responde a este tipo de estrategias, mientras que los consumidores de menores ingresos basan sus decisiones principalmente en el precio.
De cara a 2027, Prado anticipó un entorno marcado por retos económicos que favorecerá un consumo orientado al bienestar inmediato e identificó la «indulgencia» como uno de los conceptos que influirá en las decisiones de compra, bajo la lógica de recompensarse pese a un contexto económico complejo.
Añadió que las próximas tendencias en moda estarán más vinculadas con referentes latinoamericanos, la cultura popular y las identidades locales que con las corrientes impulsadas desde Europa o Estados Unidos. Según expuso, comprender esos patrones permitirá a las empresas conectar con el consumidor mexicano y adaptar mejor su oferta a las condiciones del mercado.
