CRÍMENES EN JALISCO: ESTAFADORES UTILIZAN ‘HOSPEDAJES’ COMO COBERTURA
Guadalajara, Jalisco 6 julio 2026.- Si un familiar tuyo está de vacaciones en Jalisco y te llaman diciéndote que está secuestrado, ten cuidado, pues podría tratarse de una estafa criminal más.
El director de la Unidad de Investigación de Secuestros y Extorsiones de la Fiscalía del Estado, Héctor Daniel Hernández Salazar, alerta sobre este ilícito que se ha expandido en el País.
¿Cómo suceden las extorsiones en los hoteles?
Llaman al azar a un hotel, a la recepción y piden hacer que se les enlacen con algún número de habitación. Nunca dan el nombre, únicamente dan el número de la habitación. En muchos de los hoteles no piden con quién quieren comunicarse, únicamente trasladan la llamada a la habitación.
Ya que se toma la llamada en la habitación, les dicen que son de alguna institución de Gobierno y que al parecer de esa habitación hicieron algún reporte relativo a gente armada o que introdujeron a una persona privada de su libertad. Para esto les están pidiendo datos para corroborar supuestamente la veracidad del reporte.
Con toda la información que obtuvieron, empiezan a decir que en realidad no son de ninguna institución de gobierno. La llamada es muy realista, la forma de hablar, es creíble. Ya posteriormente se torna violenta la comunicación; les dicen que en realidad llama de una asociación delictiva, de algún cártel.
Un segundo sujeto comienza a comunicarse con los familiares y les hace creer que tienen privadas de la libertad las personas que están aquí en Guadalajara y que para que la puedan liberar tienen que entregar la cantidad de 300 mil pesos por cada una de las personas que se encuentran ahí en el lugar.
Mientras el segundo sujeto está manteniendo comunicación con la familia de las víctimas, el primero le empieza a decir que le va a llegar una clave y que van a corroborar si hicieron o no el reporte. Para esto, el segundo instaló WhatsApp y pone el número de alguna de las víctimas, a la que le pide que proporcione el número de verificación. En ese momento el segundo sujeto clona WhatsApp y desde ahí empiezan a hacer llamadas a la familia, que va a pensar que la víctima es quien llama.
Posterior a esto las víctimas son obligadas a salir del hotel, cambiarse o pedir una nueva habitación. No les permiten contestar ninguna otra llamada.
En ocasiones los meten al baño, los obligan a quedarse en ropa interior, desnudos, y se tomen fotografías que son mandadas desde el WhatsApp clonado, haciéndoles creer que la foto la tomaron con el celular de la víctima.
La mayoría de las veces no les queda otra más que acceder y realizar depósitos.
¿Qué tanto serviría el plan federal de registrar los números de teléfono?
Para nosotros sería muy importante que toda la gente registre su número porque tendríamos identificado a quién pertenece la línea. Pero los mexicanos somos muy hábiles, astutos, y va a existir la probabilidad de algunas líneas ficticias o falsas.
¿Quiénes hacen estas llamadas? ¿De dónde surgen?
Tenemos detectado que aproximadamente el 90 por ciento provienen de Altamira, Tamaulipas. El otro 10-15 por ciento del Estado de México o Ciudad de México, pero la característica particular de este tipo de asuntos es de que no es en sí un grupo que esté operando en alguna Ciudad, no es que tengan algún call center. No, son personas que se encuentran ya recluidas.
¿Aumentaron estas prácticas durante el Mundial?
Afortunadamente no ha habido un alza. Al contrario, sentimos que hubo una disminución, pudiera ser tal vez por el tema del lenguaje en caso de extranjeros, porque afortunadamente no hemos tenido algún evento de algún extranjero que haya sido enganchado en este tipo de situaciones. En lo que va del Mundial hemos tenido dos eventos nada más. Afortunadamente no fueron víctimas de algún depósito. Uno de ellos era una pequeña familia que venía de Ciudad de México. Y otra persona por acá de Guanajuato, que, desafortunadamente, en un inicio se engancharon.
¿Hay denuncias?
Sí, sí tenemos denuncias oficiales (…), de hecho, una vez que se les brinda la asesoría, aun así no hayan sido víctimas, se le invita a toda la ciudadanía a presentar su denuncia. En algunas ocasiones, ya las víctimas o los ofendidos, al enterarse que todo fue un engaño, pues no quieren denunciar en algunos casos porque no sufrieron alguna afectación económica. No tengo el dato exacto a la mano en cuanto a la cantidad de denuncias que llevamos.
¿Qué es lo primero que se tiene que hacer?
Inmediatamente colgar, hablar al 911 o bajar inclusive a recepción. Los operadores van a dar una primera asesoría. Si logran contener en el momento, es decir, si no cayeron las víctimas, se les brinda toda la asesoría, se les invita a denunciar. En caso de que alguna víctima haya sido enganchada, nos canalizan esa llamada aquí a nosotros y nosotros le explicamos a la familia que todo fue un engaño.
¿Esta es una práctica notada en otros Estados?
Prácticamente en todos. Las personas que se encuentran recluidas aquí en Jalisco no llaman aquí, llaman a Veracruz, Chiapas, Guerrero y viceversa; de Guerrero llaman tal vez a Colima, a Zacatecas.
¿Las llamadas desde una prisión dificultan la localización o el proceso penal contra la persona?
No, nos dificulta un poco el tema de la identificación de los sujetos portadores de las líneas. Si nosotros tenemos un evento aquí y viene la llamada del Estado de México, solicitamos una colaboración; también recibimos colaboraciones de otros Estados y ubicamos las cuentas utilizadas para pues comenzar con el tema de las órdenes de aprehensión.
