LA EUFORIA DESCONTROLADA SE APODERÓ DE TODO
Monterrey, NL 02 julio 2026.- Expertos alertan que la euforia mundialista desata riesgos en festejos; piden a ciudadanos prudencia y a autoridades mejor seguridad.
Algunas han sido trágicas, como las que provocaron que tres personas fallecieran en la Ciudad de México tras el partido contra Ecuador, o la muerte de un conductor agredido por la multitud por arrollar a un grupo de personas en un festejo en Cabo San Lucas.
En Monterrey, los portazos registrados en Parque Fundidora para entrar el Fan Fest ilustran cómo un encuentro multitudinario puede desbordarse y poner en peligro a los asistentes.
¿Qué hace que cientos de personas se unan para empujar hasta lograr abrir enormes y pesados portones de un espacio que ya está a su máxima capacidad?
¿Qué lleva a algunos a trepar para brincar altos barandales?
¿Qué provoca que una multitud sacuda con fuerza un auto con pasajeros en su interior?
«Estar entre miles de personas da cierto anonimato», explica el psicólogo Irving Arias. «Si nadie me identifica, entonces mis actos individuales no tienen consecuencias percibidas. Se diluye la responsabilidad en la multitud».
Especialistas afirman que la euforia mundialista es una respuesta a la necesidad de alegría en una vida marcada por el estrés y en un País en donde los problemas son lo cotidiano.
Sin embargo, advierten, es importante medir riesgos y mantener el respeto hacia los demás y al orden público.
«Es un efecto dominó donde una acción valida a la otra», explica Arias. «Surge una minisociedad donde si todos gritan, yo también grito, porque eso es lo ‘adecuado’, sean acciones adecuadas como los aplausos, o acciones violentas, como los gritos agresivos, homofóbicos o, como hemos visto, linchamientos.
«En un escenario así, romper una reja ya no se siente como una acción individual, sino se vive como una acción legítima para un grupo».
Arias explica que hay condiciones que favorecen estas acciones, como el consumo de alcohol, las altas temperaturas, e incluso, la presencia de una persona incitadora.
«El que un evento sea gratuito y limitado (como el Fan Fest) genera una percepción de ‘si no entro, pierdo la oportunidad’. Es cuando dicen ‘me da FOMO’ (siglas en inglés de ‘fear of missing out’, que en español se traduce como ‘miedo a perderse algo’).
«Esto prende una respuesta de ansiedad anticipatoria donde hay una presión social. Cuando la persona ve que otros están rompiendo el acceso, se interpreta que ésa es la nueva norma, aunque objetivamente sea una transgresión».
I. DERECHO AL FESTEJO
Los partidos de la Selección Mexicana han sido una oportunidad para crear una identidad nacional que ni la política ni otras expresiones culturales han logrado, considera Jorge Borrani, investigador de la Facultad de Psicología UANL.
«Me parece importante no censurar», afirma. «Hay gente que dice: ‘no, no salgan, no saquen a los niños’. Con toda prudencia, pero me parece que es importante sí celebrar, sí tomar los espacios públicos, sí ser parte de la identidad.
«Porque si la respuesta es ‘todos vamos a guardarnos, nadie celebre’, entonces le estamos pegando a esa unión, a esa identidad que se está formando, que yo veo muy bonita en este Mundial».
El académico recomienda, incluso, organizar y participar en festejos más pequeños.
La noche del histórico triunfo de México del martes, muchas familias festejaron alrededor del Ángel de Avenida Roberto Garza Sada, en San Pedro, en una celebración muy local, como ocurrió en otros sectores del área metropolitana.
Jesús Castillo López, sociólogo y profesor emérito de la Escuela de Psicología de la UDEM, señala que toda esta alegría es una reacción a los problemas sociales en el País.
«Hay que tomarlo como ese oxígeno que nos hace falta para poder seguir viviendo y poder disfrutar de nuestra vida», expresa.
II. MÁS INTELIGENCIA
Para los especialistas, al tiempo que los ciudadanos deben tomar prudencia y medir consecuencias al acudir a estas celebraciones masivas (la siguiente será el domingo, en el partido contra Inglaterra), las autoridades deben cumplir con estrategias de seguridad que funcionen.
«Hay muchas técnicas de disuasión y de trabajo con masas porque ya se sabe que no van a actuar racionalmente», apunta Borrani, quien ha estudiado la inhibición cognitiva en delincuentes juveniles.
«La Policía podría estar haciendo cosas menos agresivas como lo del gas y, más bien, disuasivas. No ha actuado mal ni de mala voluntad, pero hay que echarle más coco, me parece».
La tarde del martes, guardias antimotines de Fuerza Civil lanzaron gas para alejar al grupo que quería ingresar forzando la reja en el Parque Fundidora, donde ya se habían colocado anuncios del cierre por el lleno total.
Pero los granaderos, observa Borrani, están dentro del Parque Fundidora.
«¿Por qué no están más bien en la calle, esparciendo a las personas desde mucho antes? O sea, una vez que ya se vio que se va a sobrepasar la capacidad, no deberían dejar que las personas se acumulen», explica.
Si se les permite llegar a ese punto, es muy probable que tumben portones, como ya ocurrió.
«Es ponerse las pilas», dice por separado Castillo López. «La autoridad puede empezar a tener mucha más gente al cuidado de estas instalaciones, que la autoridad esté presente, y esperar siempre el peor escenario para que esto no vuelva a suceder.
«Y me refiero a esperar el peor escenario para poder tener una seguridad garantizada para la gente, para las familias, para los niños, para los adultos mayores».
¡TEN CUIDADO!
Protección Civil de NL difundió ayer recomendaciones para el Fan Fest:
Conservar el orden, sobre todo en espacios reducidos.
No subirse a bardas, barandales ni a otras estructuras elevadas.
Retirarse si existen condiciones de riesgo.
Respetar las indicaciones de uso de las instalaciones.
El psicólogo Irving Arias ofrece estas recomendaciones básicas:
Ubicarse cerca de salidas o zonas de escape.
Evitar estar en el centro de la multitud.
Estar atento a señales tempranas: tensión colectiva, empujones aislados, gritos, aceleración del ritmo de la gente, multitudes peleándose.
Retirarse antes de que se generalice.
Regular la respiración y el pánico propio si se da un momento crítico.
Evitar agacharse a recoger objetos caídos para reducir la probabilidad de ser atropellado por una estampida.
